lunes, 1 de junio de 2009

Paso a paso...

El otro día me puse a llorar... sola...

De repente te me veniste a la mente acompañado de un vacío y un descanso de gran tamaño en el pecho...

En ese momento supe que mi corazón por fin dijo "No...". Y es que, para poder seguir con mi vida, con mis cosas, te oculté por mucho tiempo en un rincón de cosas sin usar y con la mente bien clara me dí a entender que tu no eres para mi...

Nunca presté atención en preguntarme cuando le llegaría la hora del adios a mi corazón... La verdad es que jamás pensé que llegaría ese día... Y ahora de la nada, de un momento a otro con la misma fuerza que te me metiste, te saliste... Ya tenía tan pequeña la hérida del corazón que al momento de salir me dolió, la abrió de manera brusca, es por eso que lloré se volvió a abrir, pero se cerró de manera inmediata y paso a paso... con el tiempo a mi favor te vamos dejando salir, nos vamos dejando descansar, aunque de mi memoria espero no te vayas a ir...

Las buenas cosas deben de quedarse con uno...
Las malas sòlo nos enseñan a levantarnos...
para no tropezar de nuevo

viernes, 15 de mayo de 2009

Ojalà que no puedas...



Jamàs hablò de dejar a su mujer, me dijo la verdad tantas veces que una noche me fuì y al marcharme le dije:

Ojalá que no puedas ni besarla en la boca, y al mirarla a los ojos que sospeche que hay otra que la arranca a tu vida lo que ella no puede, que le arranca a tu sangre lo que no se atreve.

Ojalá que no puedas destapar la botella de tu vino caliente cuando duermas con ella, estoy harta del trueque, de la hipocresía que despierten sus pieles pensando en la mía.

Ojalá que no puedas hacerle el amor cuando duermas con ella, ojalá que no puedas hacerle el amor, ojalá que no puedas... Ojalá que no puedas hacer que tu piel se agigante de sueños, que se muera de ganas, que no tenga consuelo, que le sangren las manos si acaricia tu piel o acaricia tu pelo.

Ojalá que no puedas, lo que hacías conmigo, cabalgando en mi vientre te quedabas dormido y en tu boca dejaba mi tibio candor y en la mía quedaba, tu loco sudor.

Ojalá, ojala que no puedas, tengo celos de amante, porque sé que en tu cama soy lo más importante, ella se hace la tonta porque le conviene, se alimenta conmigo si no te tiene.
Que se muera de ganas…

(letra por Chacho Castañeda, Adaptada por mi... para esta historia...)