De repente te me veniste a la mente acompañado de un vacío y un descanso de gran tamaño en el pecho...
En ese momento supe que mi corazón por fin dijo "No...". Y es que, para poder seguir con mi vida, con mis cosas, te oculté por mucho tiempo en un rincón de cosas sin usar y con la mente bien clara me dí a entender que tu no eres para mi...
Nunca presté atención en preguntarme cuando le llegaría la hora del adios a mi corazón... La verdad es que jamás pensé que llegaría ese día... Y ahora de la nada, de un momento a otro con la misma fuerza que te me metiste, te saliste... Ya tenía tan pequeña la hérida del corazón que al momento de salir me dolió, la abrió de manera brusca, es por eso que lloré se volvió a abrir, pero se cerró de manera inmediata y paso a paso... con el tiempo a mi favor te vamos dejando salir, nos vamos dejando descansar, aunque de mi memoria espero no te vayas a ir...
Las buenas cosas deben de quedarse con uno...
Las malas sòlo nos enseñan a levantarnos...
para no tropezar de nuevo